Artículo
de opinión de Juan Manuel Sánchez Gordillo
Nos
quieren tomar el pelo
Las
razones por las que CUT-BAI no respalda el actual proyecto
El
imperialismo económico en esta fase a la que llaman
globalización está repartiendo las cartas y a Andalucía
el papel que le tiene reservado es el de la marginalidad con
desaparición de la agricultura, el desmantelamiento del
sector pesquero, la reconversión del sector público, como
Astilleros, la reducción drástico de la escasa industria
que poseemos…para convertirnos en sirvienta dócil y
amable, en residencia para los pensionistas europeos, en
gran hotel y en Base Militar soleada desde la que despegar
los aviones para agredir a los pueblos hermanos que el
militarismo determine en cada momento.
No nos podemos engañar por más tiempo, porque ese
papel dependiente y sumiso de Andalucía ya lo venimos
jugando desde que el PSOE llegó a la Junta de Andalucía,
practicó un neoliberalismo sonriente pero cruel y se sometió
una y otra vez a lo que el aparato del partido en Madrid
disponía para alcanzar o no perder la Moncloa.
Por eso, que no debería extrañarnos que Andalucía
tenga un millón de parados y dos millones de pobres, la
vivienda sea cada vez más cara y menos al alcance de los
trabajadores, los pequeños campesinos se arruinen, a los
jornaleros se les trate con limosna humillante, la PAC
fusile nuestra agricultura o se produzca el sarcasmo de que
estamos importando el 53,4% de los productos
agroalimentarios o que ocupemos el penúltimo lugar desde el
punto de vista socioeconómico en Europa a pesar de tantas
modernizaciones.
Esta realidad no ha sucedido por casualidad sino que
es consecuencia fundamentalmente de las políticas seguidas
por los distintos gobiernos andaluces incapaces de poner a
Andalucía en el contexto internacional y en el Estado Español
en el sitio de dignidad que le corresponde.
Ahora una vez más Andalucía va a ser víctima de
quienes más la niegan y usan la bandera verde y blanca para
cazar ingenuos.
Porque si durante los veintisiete últimos años los
presidentes de la Junta y sus gobiernos han ido
desmantelando el enorme potencial que significó el 4 de
diciembre y el 28 de febrero de manera sistemática e
irreversible, hasta convertirnos en comparsa y en granero de
votos, en un papel de vasallaje y dependencia, nunca lo
bastante ponderado… ahora después de la negociación
Zapatero - Mas se quiere legalizar y hacer estructural esta
situación de manifiesta inferioridad.
Cuando el gobierno de Zapatero cede el 50% del IRPF,
el 50% del IVA y el 58% de los impuestos especiales y blinda
una inversión estatal igual al PIB de Cataluña del 18,5%
en la parte visible del iceberg, y tal vez la Opa Gas
Natural – Endesa en la parte invisible,
está dando carta de legalidad en cualquier caso, a
que las naciones ricas del Estado sean cada vez más ricas y
tengan más poder político y las pobres sean cada vez más
pobres y tengan cada menos poder político.
Y lo tremendo es que Chaves le da su santa bendición
siendo como es Presidente de los andaluces a los que de
hecho se margina y se discrimina con este acuerdo de
insolidaridad.
Repartir los fondos del Estado en función del IVA o
del IRPF es consagrar la desigualdad actual y acrecentarla
porque estas variables van a crecer más en los territorios
ricos, por eso que entienda todavía menos que gente como
Zapatero o Chaves que se llaman socialistas, permitan de
hecho un bandolerismo al revés donde los ricos roban a los
pobres.
La explicación no debería darla una coyuntura política
de un gobierno débil que necesita del apoyo de CIU o
Esquerra Republicana para mantenerse en el poder en Cataluña
y en Madrid.
Hay algo además que no debe pasarnos desapercibido
y es que el PSOE en Cataluña y en su Parlamento define a
Cataluña como una nación y ese mismo partido niega esa
condición a Andalucía, que por Historia y por el papel que
debe jugar en el futuro es tan nación como la que más además
de necesitar más que nadie de un mayor poder político para
sacar a nuestro pueblo del subdesarrollo y de las agresiones
de las que va a ser víctima.
Que Andalucía no se defina como nación es aquí y
ahora dejarla en segunda división en el Estado de las
Autonomías y negarle la soberanía que necesita para ocupar
el papel en el Estado y en Europa que por sus recursos y su
población necesita para poder avanzar.
No entiendo tampoco como IU no exige ahora mismo que
se pague la Deuda Histórica que tanto reclamó. Sería muy
cruel firmar un nuevo Estatuto si antes no se paga el
diferencial que en servicio y desarrollo le negaron a
nuestro pueblo y le siguen negando con cien mil regates de
última hora y un montón de risa.
No entiendo que la izquierda, si es izquierda, pueda
dar el visto bueno a un Estatuto que no contenga la Soberanía
Alimentaria entendida como el derecho de Andalucía a
definir y decidir su propia política agraria y
agroindustrial, cuando desde la OMC y desde la PAC deciden
por nosotros y en contra de nosotros y contra un mundo rural
con muerte a plazo fijo…
O que se quiera olvidar la Reforma Agraria que si
acaso la pondrán en el rincón de algún papel para
engrasar mentiras, cuando la Reforma Agraria en el siglo XXI
con la concentración mundial de la propiedad de la tierra,
el agua, la semilla y el control de los canales de
comercialización por las grandes multinacionales, es más
necesario y urgente que nunca, sobretodo después de saber
que el modelo agrícola capitalista ha fracasado
estrepitosamente y produce hambre y emigración por todos
los rincones del planeta.
¿Cómo la izquierda se podrá seguir llamando
ecologista si no figura en el nuevo estatuto que Andalucía
es territorio libre de transgénicos que es una aberración
y un fundamentalismo neoliberal que pone en peligro nuestra
salud y nuestros ecosistemas o como no nos declaramos zona
no nuclear?
¿Cómo la izquierda podrá hablar de paz sin que se
le caiga la cara de vergüenza si no hay ninguna referencia
real a que los andaluces y nuestras Instituciones puedan
decir algo sobre las bases de Morón y de Rota que, al menos
que yo sepa, no fueron instaladas por Dios?
Ya sé que tal vez la explicación se quiera dar en
la extrema debilidad en que está la izquierda, pero a mí
me parece una pésima razón ya que, todavía seremos más débiles
si renunciamos a principios irrenunciables y abrazamos al
primer oso que pase por la puerta a ver si así nos da un
poco de calor.
El oso no nos dará calor, ni voto, ni fotografía
para que el pueblo vea lo “útiles y responsables que
somos”, sino que lo más seguro es que nos abrace con
tanta fuerza que desaparezcamos.
En esta hora la única esperanza sigue estando
en que el pueblo andaluz se dé cuenta que de nuevo le van a
tomar el pelo, y se eche pacífica pero vigorosamente a la
calle. |