En rueda de prensa, Javier García, ha denunciado que el trasfondo de la intervención en Libia, al igual que ocurrió en Irak y Afganistán, es el petróleo. "La Comunidad Internacional no está actuando en defensa de la población civil ni de la democracia, sino en interés de las compañías petroleras. Y esto lo ha entendido la mayoría de la población. Nuestra intención es recuperar el 'No a la Guerra' y hacerlo tan masivo en la calle como lo fue en anteriores ocasiones", subrayó.
Por su parte, Pedro Moreno, representante de la Asociación de Derechos Humanos, criticó la intervención militar contra Libia como "ilegal e inmoral, ilegal porque contradice la Carta Fundacional de Naciones Unidas e inmoral porque los gobiernos están mintiendo a sus ciudadanos".
Finalmente, Diego Cañamero, responsable del Sindicato Andaluz de Trabajadores, criticó al Gobierno español por gastar el dinero de los ciudadanos y ciudadanas en la guerra, en la muerte y la destrucción. "Con cinco millones de personas en paro, con los recortes sociales que hemos sufrido, no podemos permitir que de nuevo se tire el dinero de nuestros impuestos en un despliegue militar que sólo beneficia a unos pocos", manifestó.
La Plataforma que agrupa a una treintena de colectivos critica en un manifiesto el uso de las bases de Rota y Morón para la guerra sin que el Parlamento ni el Gobierno andaluz hayan ni siquiera opinado al respecto.